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“La llegada” (de Satoshi)

Poster de la pelicula Arrival

Tiempo de lectura aprox: 8 minutos, 13 segundos

Muchas veces se intenta asemejar a Bitcoin con lo cinematográfico. El mayor exponente de esta relación lo encontramos en “Matrix”, donde encontramos muchísimas analogías con Bitcoin:

  • Un sentimiento de que las cosas no son como deberían: hay algo roto en el sistema pero no sabemos lo que es.
  • Morfeo: ese alguien que nos da la “pastilla naranja” a nosotros, nocoiners, que nos hace despertar. Nos dice que nos mostrará lo profundo de la madriguera de conejo (y tan cierto esto último…).
  • El despertar: nos hace ver la cruda realidad. Somos una especie de “pila” de la cual aprovechan nuestros recursos más preciados: nuestro tiempo y energía (nuestra vida).
  • Los agentes Smith: vemos que hay personas que están tan dentro del sistema, tan fusionados a él, que lucharán por protegerlo.
  • Etc etc etc

A continuación, el meme más famoso de Bitcoin y Matrix:

Meme sobre Bitcoin usando Matrix

Neo: ¿Qué intentas decirme, que podré cambiar mi bitcoin por millones algún día?

Morfeo: No Neo, lo que estoy tratando de decirte es que, cuando estés listo… no tendrás que hacerlo.


Me encantaría seguir con los paralelismos entre Matrix y Bitcoin, porque me FASCINA, pero a lo largo de este tiempo, también he visto otra película que tiene varias referencias y que fue, dicho sea de paso, el origen de mi pseudónimo. Se trata de Arrival (La llegada).

Esta película, estrenada en 2016 y dirigida por Denis Villeneuve, está inspirada en un relato corto del escritor Ted Chiang, llamado “La historia de tu vida”.

Por favor, tómese este artículo como una pieza de entretenimiento, y una curiosidad más del folclore que impregna al mundo bitcoiner.

🚨 ¡SPOILERS DE LA PELÍCULA «ARRIVAL» A PARTIR DE ESTE PUNTO! SI NO LA HAS VISTO, VE A HACERLO AHORA O SIGUE BAJO TU PROPIA RESPONSABILIDAD 🚨

Resumen de la peli: En Arrival, la película empieza cuando extraños objetos llegan a la Tierra, nadie sabe qué son. Cuando por fin acceden a ellos, la lingüista Louise Banks (la protagonista) se encuentra con unos seres, los heptápodos, de los que sólo vemos sus patas, y que se comunican con un lenguaje radicalmente distinto al nuestro. La protagonista intenta descifrar este nuevo lenguaje, aprendiéndolo a lo largo de semanas y meses. Aprenderlo hace que su cerebro entienda la realidad (más concretamente, el tiempo) de una forma distinta, y ese es el gran legado de los visitantes, que finalmente marchan repentinamente.

Bien, espero que hayas visto la película para este punto, porque si no, te la habré destripado sin piedad. Vamos a ver ahora los paralelismos que, al menos yo, he encontrado con nuestro querido Bitcoin.

El visitante

En la película: Los seres que aterrizan a la Tierra sólo son visibles a través de un cristal y únicamente podemos ver esbozos de su forma, no su cara. Parecen largos tentáculos que son los que emiten el lenguaje. Los humanos que contactan con ellos bautizan a los dos individuos con nombres ficticios: “Abbott” y “Costello”.

Imagen de los heptapodos

Este visitante, llevado a Bitcoin, es ni más ni menos que nuestro querido Satoshi. Lo curioso de esta conexión con los heptápodos, es precisamente que no podemos ver su cara, al igual que nos pasaba con él. Intuimos cómo puede ser, especulamos con ello. Interactuamos con él y le conocemos gracias a un pseudónimo, como en la película. Pero este nombre ficticio sólo es un instrumento para humanizarlo y permitir establecer un vínculo, una identidad, y una conexión con él. Al igual que pasaba con los heptápodos, lo importante es lo que Satoshi nos viene a contar, su mensaje y su lenguaje, Bitcoin.

La primera persona en comunicarse con ellos

Personaje de Louise Banks en "Arrival"

En la película: Louise Banks, es la primera persona conocida que mantiene una comunicación fructífera con los heptápodos, conecta con ellos y realiza comunicaciones utilizando su propio lenguaje. Es una experta en su materia y una de las personas de referencia a las que el ejército estadounidense acude cuando estos seres llegan a la Tierra.


En el mundo bitcoiner, la persona de referencia que viene a la mente es, obviamente, el siempre recordado Hal Finney.

Hal Finney, ingeniero informático (o computer scientist) y cypherpunk reconocido, que fue clave para el desarrollo de PGP, y posteriormente, para Bitcoin.

Recordemos que Hal Finney fue la primera persona que abrió sus brazos a Satoshi, ayudándole con resolución de errores en el código, pruebas, ejecutando el propio software:

Y finalmente recibiendo la primera transacción del mismísimo Satoshi, en el bloque 170. Además, os dejo aquí un corto precioso que se inspira en ese evento.

Hal es nuestra Louise Banks particular, como esa primera persona que establece comunicación directa, interpreta su lenguaje, confía en él, y con su ya famoso “Running Bitcoin”, se convierte en el primer participante de la red de Bitcoin.

El mensaje / El lenguaje

En la película: Los heptápodos empiezan a ofrecer muestras de su lenguaje, y Louise intenta descifrarlo, entenderlo, haciendo que hasta su propio cerebro o su mente cambie en el proceso.

Existe una hipótesis que aparece en la película, y es la hipótesis de Sapir-Whorf, conocida también como relatividad lingüística. Esta sugiere que el lenguaje que hablamos influye en nuestra forma de pensar y percibir el mundo. Según esta hipótesis, el lenguaje que una persona utiliza determina cómo esa persona conceptualiza y experimenta la realidad.

En Arrival, el matemático Ian Donnelly, compañero de Louis, comenta que ha leído sobre esto mismo (empieza en el 2:32 hasta el 3:12):

Transcripción:

Ian: Sabes, he estado leyendo un poco sobre esta idea, que si haces una inmersión completa en un lenguaje extranjero, puedes llegar a “recablear” tu cerebro.

Louis: Ah sí, la hipótesis Sapir-Whorf… Es la teoría de que el idioma que hablas determina cómo piensas.

Ian: Sí, afecta cómo entiendes todo. Tengo curiosidad… ¿sueñas en su idioma?


Este punto es uno de los que más me gusta asociar con Bitcoin. Y es que el dinero no deja de ser una especie de lenguaje que permite la negociación y el intercambio entre las personas.

Todos hemos vivido la experiencia de caer por la madriguera, y sentir que, a medida que vas descubriendo más sobre economía, energía, incentivos, teoría de juegos, libertad, etc… tu cerebro inicia un recableado. Al empezar realmente a “hablar el lenguaje de Bitcoin” (hecho que se tarda en alcanzar), tu cerebro se transforma, y empiezas a pensar de otra manera, a ver el mundo con otros ojos y a tener otra vara de medir la realidad…

Empiezas viendo TODO como un sistema de incentivos, te replanteas cómo funciona el dinero, si lo que tienes en tu bolsillo o en tu banco realmente es dinero o no, te empiezas a preguntar por qué rinde cada vez MENOS y la conclusión a la que llegas es que está roto. Lees sobre lo que pasó en 1971, ves que tiempo atrás se podía permitir una casa, coche, vacaciones con un sólo sueldo por unidad familiar, la cantidad de poder adquisitivo que se ha perdido con el dólar, el euro, y las devaluaciones de moneda en muchos países del mundo, el colonialismo monetario, y ves que las cosas empiezan a unirse.

Poco a poco empiezas a desconfiar de los mensajes ambientalistas sobre Bitcoin, sobre el uso de energía, pareciendo que hubiera usos “buenos” y usos “malos” de la misma. Curiosamente, no se pone el grito en el cielo sobre el uso de electricidad de las luces de Navidad en Estados Unidos, o con la asombrosa esfera en Las Vegas que supone la pantalla de LED más grande del mundo.

También esto te ayuda a entender un poco mejor cómo funciona el mercado energético, relacionado a las plantas de energías renovables, y cómo Bitcoin y los mineros pueden ejercer un papel gigantesco de cara a una mayor adopción de las mismas. Llegas a la conclusión de que aunque a muchos ambientalistas desinformados les pese, Bitcoin puede ayudar a mitigar el cambio climático.

Posteriormente llegas a leer sobre la crisis de autoridad del Estado, el cambio de rumbo de la soberanía y propiedad individual que propicia Bitcoin, y te empieza a estallar la cabeza…

Y finalmente… te llega el cambio de chip definitivo en tu cerebro, y el que es para mí la clave de todo en Bitcoin: la preferencia temporal. Venimos acostumbrados en las últimas décadas a una adoración por satisfacer nuestros deseos inmediatos, a «vivir el ahora» (carpe diem?), a preferir los beneficios a corto plazo en vez de pensar a largo plazo. Esto se relaciona con el concepto de «preferencia temporal«, y es la manera en que las personas valoran la gratificación presente en comparación con la gratificación futura. Una «preferencia temporal baja» indica una mayor disposición a esperar por una recompensa futura en vez de optar por una recompensa inmediata menor. El dinero FIAT ha contribuido a aumentar nuestra preferencia temporal: sabiendo que es un dinero que va perdiendo valor con el tiempo, lo que preferimos no es atesorarlo, sino gastarlo. Bitcoin nos transforma la preferencia temporal, ya que hay más incentivos a atesorarlo para el largo plazo, y es algo que se impregna en toda tu vida. Poco a poco empiezas a ver todo con los ojos de una «preferencia temporal baja».

Si todo esto no es recablear el cerebro, no se lo que es 🙂

Aclaración: la hipótesis Sapir-Whorf ha sido objeto de debates y críticas, y al parecer ha sido desbancada (al menos en su versión fuerte). Pero yo en parte la comparto.

El «arma»

En la película: En lo que supone el nudo de la película, los heptápodos ofrecen un mensaje a Louis que ella traduce inicialmente como “entregar arma”. Naturalmente, entregar esta información al ejército estadounidense hace que se pongan a la defensiva. Louis aclara que la palabra “arma” puede interpretarse también como “herramienta”.

A pesar de los malentendidos, los heptápodos querían comunicar que su lenguaje era una herramienta para poder percibir el tiempo de una forma distinta a la lineal, lo cual serviría para que la humanidad les salvase a ellos muchos siglos más tarde.


La correspondencia que esto me trae con Bitcoin es que, a pesar de lo pacificador de su mensaje, cada uno puede interpretarlo con distintos propósitos. Hay gente que lo ve como una amenaza a la economía, un “desestabilizador de estados”, un instrumento para los narcotraficantes, delincuentes, etc…

Otros también ven a Bitcoin como un “arma blanda”, que ofrece una manera para que los Estados resuelvan sus disputas sin tener que acudir a las armas (”Softwar”: Jason P. Lowery. Tenemos un fantástico análisis de Dev7ba en Estudio Bitcoin), o un ataque a la autoridad de los Estados.

Y algo más relacionado con el propósito original del mensaje, Bitcoin puede ser esa herramienta de liberación del individuo, o «caballo de troya para la libertad«, que con su alineamiento de incentivos consigue que los integrantes de la red, buscando su propio beneficio financiero, fortalezcan una red que promueve la libertad y resistencia a la censura.

Tanto los heptápodos como Satoshi, venían a traernos una herramienta, algo con lo que se puede ver la realidad desde una perspectiva distinta. Que sea un arma o no, depende de tus sesgos, de tus miedos o de tus intereses.

La descentralización

En la película: Las naves de estos heptápodos aparecen repartidas por todo el globo, y aunque la narración transcurre sobre todo en EEUU, se comenta que otras ciudades a lo largo del planeta están intentando también conectar con los visitantes y aprender su lenguaje.


Este aspecto es un paralelismo fantástico a la descentralización de Bitcoin. Los heptápodos se querían asegurar que su mensaje se transmitiera sin importar en qué región aterrizaran, previniendo que una sola entidad pudiera censurar el contenido, o modificarlo a su antojo. La descentralización en Bitcoin es un aspecto clave, diría que el más importante, como ya se vio en las Guerras del Tamaño de Bloque.

Sin esta descentralización no podríamos asegurar la ausencia de control del protocolo y la red, con la que obtenemos una resistencia a la censura, evitamos una denegación del servicio, y conseguimos esa inmutabilidad del registro contable que sólo se puede conseguir en una red tan robusta como lo es Bitcoin.

La desaparición

En la película: Después del intento de atentado por parte de unos fanáticos tras el incidente del «arma», los heptápodos se encierran, y tras darle audiencia a Louis por última vez, deciden marcharse de la Tierra, desapareciendo junto con sus naves misteriosamente y como un espejismo.

Consideran que el mensaje está entregado y que la humanidad tiene lo que necesita para seguir adelante. Louis ha recibido el lenguaje, y será ella la que finalmente enseñará a toda la humanidad a dominarlo.


Finalmente, tras Wikileaks habiendo “pateado el avispero”, y con la invitación a Gavin Andresen (uno de los desarrolladores jefe de Bitcoin) a hablar frente a la inteligencia estadounidense, Satoshi decide marcharse.

Ya se había mostrado reticente cuando la organización mostró sus intenciones de utilizar Bitcoin como medio de financiamiento, dada la censura que le estaban imponiendo los grandes operadores de pagos (Mastercard, Paypal…):

El proyecto necesita crecer gradualmente, de esa forma el software puede ser reforzado durante el camino. […] Bitcoin es una pequeña comunidad beta en su infancia. (BitcoinTalk , Diciembre de 2010)

No fue hasta finales de Abril de 2011 cuando Satoshi envió su última comunicación hasta la fecha, entregando las claves criptográficas del sistema de alertas de Bitcoin. Algunos especulan con que esta decisión final se vio totalmente influida por el interés de la CIA estadounidense y por la posterior visita de Gavin a sus dependencias. Pete Rizzo hace un análisis de la desaparición de Satoshi en este artículo.

Sea como fuere, Satoshi consideró que su participación ya no era tan necesaria. El proyecto ya estaba en otras manos, se estaba haciendo una contribución desde muchos desarrolladores y Satoshi consideraba que se les debía dar más crédito a ellos.

El mensaje estaba entregado, y sólo quedaba desaparecer. Prácticamente lo hizo como un espejismo, añadiendo otro toque más de misterio e intriga a su historia.

Conclusión

Hemos visto cómo la película Arrival nos trae algunos paralelismos que encajan como un guante en Bitcoin. Para mi gusto, la clave está en la relación entre el lenguaje y el dinero, y sobre todo cómo un malentendido (el «arma») y los sesgos de los seres humanos pueden dar lugar a malas interpretaciones, manipulaciones o incluso ataques. Todo esto no hace más que distraer a la población de la raíz del mensaje que nos trae Bitcoin.

Hay veces, que aparecen personas, o seres de otro planeta, que nos traen un conocimiento radicalmente distinto al que ya teníamos. Está en nuestras manos apartar nuestros prejuicios, y darle una oportunidad: podría cambiar nuestra vida.